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"BOLETOS VENCIDOS"DE HUGO QUINTANA

13 Mirlos
hace 10 minutos
4 min de lectura

Por Jorge Sánchez Villarroel


BOLETOS VENCIDOS

(primeros poemas: 1992 – 2003)

 

A modo de introito:

 

“No se escribe para las hojas

o las piedras

se escribe para uno mismo

[…]

vivir como escribimos

y así mostrarnos como un poema por la vida”.

(HONESTLY)

 

Estos versos de la última obra de Hugo Quintana son de un poema que podría titularse ARTE POÉTICA.

 

BOLETOS VENCIDOS, que podría leerse como pasajes no utilizados, es un viaje que no estaba en el destino, bien porque el transporte de la existencia se iría por otro camino, porque cometí el acto inaudito de pensarlo de mejor manera, o simplemente porque llegué tarde… Es probable que estas razones se oculten en este poemario. Por tanto, desafío al lector a encontrar sus propios versos-razones para lo antes escrito.

 

Una muestra:

Boletos vencidos, porque un gran amor me retuvo en el andén:

 

“…el amor —a veces—

se burla de los corazones torpes…”.

(CORAZONES TORPES)

 

Pero entrémosle al texto.

Creo que dos son las notas temáticas mayores de BOLETOS VENCIDOS: (a) el cuerpo (guiño a Raúl Zurita); y (b) el recuerdo (guiño a Lihn). 

 

El cuerpo se escribe e inscribe en la poesía de Quintana:

 

(a) como en la poesía de los grandes de Chile (Rojas, Parra, Neruda), a veces, con la crudeza y el realismo húmedo de lo físico:

 

“… con mis labios pegados en tu vientre

inhalando sudores y comisuras

calcinándonos con nuestros olores

así             cansados           bebiéndonos.”

(OSCURIDADES)

 

“Imagina entonces

cómo te ha quedado ese cuerpo

después de la explosión de luces…”

(CORAZONES CON SOMBRERO. PARTE TRES)

 

(b) Otras veces se aprecia como cuerpos fragmentados:

 

“… mis corazones vuelven a retumbar

             desde sus oquedades

[…] quisiera arrancar uno de ellos

para conservarlo entre tus caderas…”

(CORAZONES CON SOMBRERO)

 

“… si una de tus orejas tiene demasiadas ramas

o si en tu vientre

no ha crecido el prado este verano…)

(CORAZONES CON SOMBRERO. PARTE DOS)

 

El recuerdo. Se trata de un recuerdo no vencido, vivo, palpitante. Recuerdos que suceden en un tiempo que la física cuántica actual determina como un “estado complejo permanente”, no como secuencia (pasado, presente, futuro), donde lo que fue, lo que es y lo que será, son, una sola realidad simultánea. Se trata de un recuerdo cuántico.

 

En este poemario el recuerdo cuántico, (esa sensación, esa experiencia) también tiene la connotación de la palabra portuguesa saudade: ‘recuerdo triste, pero feliz, agradable de recordar’.

 

“Salimos de frente a la calle

metiéndonos las manos al corazón

                            para estrujarlo

fuimos los dioses…”

(INSTANTES)

 

Los recuerdos cuánticos (era-es-será) abundan en BOLETOS VENCIDOS:

 

“… son precisamente los olvidos

y no los recuerdos

los que quedan con nosotros

los que permiten que antiguos seres

parecieran estar en el living

o en el comedor

disfrutando de la picardía del licor casero

o del cariño de los nietos revoloteando por el pasillo.”

(10)

 

“… que nos dijeran que ahora podemos abrazar

los pájaros

los árboles

las piedras…

cuando ya destas conciencias

seamos algo así

como una hermosa vaguedad recordable.”

(5)

 

“Si pensara que con morirme

acortara las distancias que oponen

nuestros cuerpos a nuestras almas…”

(SIN CON MORIRME)

 

“Tus caderas resisten los apretones

del olvido

con todos los besos que nos dimos al irme.

la resignación a fuerza de mordeduras

han destilado mis llantos.”

(LAS HORAS SUELTAS PALIDECEN)

 

“Los Lifes no se acaban

querido amigo

y sólo falta Pablo

Héctor

Marcelo

                                       (Elgar no fuma)

Libros no tengo por ahora...”

(LOS LIFES)

 

Sin duda, este texto representa una valerosa prueba de continuidad literaria, de perseverancia artística y de empeño creativo incesante, que nos muestra y demuestra que la escritura es una hermosa condena ineludible.

 

Hugo Quintana asume lo anterior, con esa inocultable falsa modestia que caracteriza a los que escriben bien. Incluso, con un leve toque de autoflagelación compasiva…

 

Cito al poeta:

 

“Usted          en efecto

se acuerda de todo

yo no soy más que un trozo de papel

que fue escrito

y que ahora debe ser quemado

porque debo olvidar quien soy…”

(CARTA A UNA MUJER)

 

 

[Ser poeta]

“¡No!

no es algo de lo que pueda

sentirme orgulloso

la honestidad en materia de poesía

es la peor vergüenza

el peor fraude.

decadente ¡eso somos!

seres así como lloricones

tiesos de tanto ufanarse.”

(LOS POETAS SON LA ORGANIZACIÓN MÁS SINIESTRA E INDOLENTE DE LA ORBE)

 

Seguro que hay mucho más que decir de la poesía reunida en BOLETOS VENCIDOS. Eso, para los queridos lectores que tendrá este texto, el cual debiera valorar la crítica.

 

Esperamos que la obra de Hugo Quintana adquiera más boletos para seguir el camino de lo inevitable poético.

 

 Jorge Sánchez Villarroel

(Académico Universidad de Las Américas)

Hugo Quintana (Chillán, 1971)

Poeta y profesor de Lengua Castellana y Comunicación, Magíster en Cs. de la Educación, mención Currículum y evaluación, cursa estudios de doctorado en Educación, mención Gestión Educativa. Actualmente se desempeña en la Universidad de las Américas.

Ha publicado los siguientes libros de poesía: Hombre peatón-izando (1995), Algo acerca de los años (2003), Tornasol (2009) y Los dones cotidianos (2022). Cuenta con algunas apariciones en antologías de poesía, incursionando también en el cuento y el ensayo. Escribiendo artículos sobre literatura ha contado con apariciones en el diario La discusión de Chillán y la revista digital letras.mysite.com.

 
 
 

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