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  • 13 Mirlos

MARCELO ARCE GARÍN: POEMAS

Actualizado: 16 ago


 

FANTASMAS SOBRE EL CARRUAJE

Abro la miga y les doy su calor;

lo volteo y les pongo su hálito.

Gabriela Mistral

Verba y levadura

gremio y marraqueta

preparan los carretones

volviendo entre ligustrinas y cardenales

mascando la hallulla y sus despojos


Plaza Olmedo y Juan Painenao amasan

y entretejen la huelga

pasan el uslero picador por toda la nación

cortan y hornean raudos

se observan concentrados tras el visillo

de la Panadería Modelo

el aroma a pan caliente cobija el amanecer

junto a mesas populares


Panes huachos crujen en las muelas

izan migas, trigo y hambre

las manos de Huircapán moldean pan y resistencia

ágiles llenan la boca del pueblo


Florencio Quiñileo lee

El Obrero Panadero

mientras comienza a repartir el pan

por los senderos del Tabo

al fallar tras la resaca

el entuerto resbala por su catre

la repartija cesa triste

entre el fogón y una lágrima

el vino ya no era elixir, era grieta en su pecho

un puño directo al mentón, patada en la raja incluida.


Fantasmas sobre el carruaje le hacen empeño

costean la canasta básica

mientras la ciudad enciende sus luces

y reestrena sus cuerpos

tras la niebla matutina.



INDUSTRIAL


Atrás del gimnasio nos juntábamos a fumar

escondidos de la malla y su rigurosidad

desplazábamos el aire en patota

nos ayudaban cotonas y overoles


Ley de Ohm, Kirchhoff y Coulomb

malabares con los números y despejes

el equilibrio completo entre el pan con chancho

y la cimarra


una rancia erudición prometía esplendor

con orgullo hay que relucir la insignia decían

libro, rayo y engranajes que nunca encajaron

en las juntas del taller


El asegurado trabaja en los mejores equipos

los demás capean el frío con la bufanda bajo los ojos

sobrevivir la rutina y el baile

arrancándose después del segundo recreo


Mano de obra barata para el régimen

única oportunidad para sacar un cartón

precariedad y balanceo

volver a la casa a pie para comprar un cigarrillo suelto


Un motor armado y desarmado infinitas veces

revisita el subdesarrollo

promesas falsas de dicha e igualdad

el pecho desinflado tras tanta falsa


Mucho Bliss nos decía el profesor de Educación Física

Mientras acortábamos la ruta entre casas instaladas

en bello villorrio

las chicas del Liceo de Mujeres

ubicado en Avenida Portales

tras cada pasada elevaban silbidos y churros,

una olimpiada surreal


desde el fondo del patio

se observaba la llegada de Pedraza

joven profesor estatal de pantalón cotelé y chaqueta

sobre el banco nos hablaba de poesía y lucha de clases


Llamaba con improvisación y pachorra

a la poesía y la rebelión popular

una pequeña luz sobre el pupitre raído

giraba austera arriba del libro de clases


la única revuelta alcanzable en estos patios

era fugarse

un vino al lado de la vía férrea, pelando a la dirección,

cantando The Doors

agradeciendo al Tinito por abrir la puerta


Nada de barricadas y tomas

los versos eran mi insurrección

Carlos Pezoa Véliz y Roque Dalton

mis copilotos


Maturana y Bravo nunca soltaron el protoboard,

entre ácidos, resistencias y condensadores

planeábamos el corte general

con un cable en el interruptor la salida era inminente


No le cantamos jamás a la bandera

nuestro canto elevado era para Romeo Murga

cada vez que saltábamos las acequias provincianas

Boris Calderón se unía a nosotros


Descansamos en el frontis de Alpargatas Iberia

Electrotecnia nos dejaba exhausto

dormimos una siesta en el pasto

tardes fumando marihuana en Plaza Guarello


El destino nunca forjó nuestro camino

nos convertimos en mediocres y parias

en las poblaciones arrastradas hacia el sur en dictadura

la derrota es nuestra única medalla.



LINEAL


Hileras de fuego sobre el ripio

escombros manchados de tripa y bilis

carga lineal que sopesa al proletariado

encendedor y combustible.


Nunca le entraba el casco a Acevedo Becerra

lo molestaban por lo prominente de su cabeza

en la faena transitaba orgulloso

martillo y alicate al cinto

siendo requerido en la bodega, el taller y la choca por los

viejos

que esperaban su abrazo y el puño en alto tras la

despedida


cae una sombra tensa en la comarca

comenzando una búsqueda convulsa

cada tanto aparece el rostro de la Patita de Canario

e ilumina la congoja chorreando lumbre en tu silueta

antorcha tenue que observa rodar el cielo bajo sus pies

Quiero que la CNI devuelva mis hijos le susurras al cura

Y una cruz roja se instala en tu carne iluminada

sellando el gesto heroico de amor

que iluminó la Plaza de Armas de Concepción.


Hileras de fuego sobre el ripio

escombros manchados de tripa y bilis

carga lineal que sopesa al proletariado

encendedor y combustible.


Hay que echar a correr los pies por la ciudad

que se desplacen sobre veredas cegadas

y cubiertas de asbesto

tos tras tos

escupo sangre

tos tras tos

se llena el colectivo SANTIAGO/MAIPÚ DIRECTO

dibujo un harakiri en el aire

aprovechando el rojo de cada semáforo

atrás queda la chacota en la población Pizarreño

Mi alma que desborda humanidad

ya no soporta tanta injusticia


Tanto pájaro pegado al pavimento

trazas de calendarios incendiados cada 31 de diciembre

acá nada se ha transformado aún Eduardo

mientras el sol choca molleras con su inclemencia

cada plaza del país rodea tu protesta

esas ropas chamuscadas en el parque

cobijan a los sobrevivientes

tras el colegio y un eriazo


Hileras de fuego sobre el ripio

escombros manchados de tripa y bilis

carga lineal que sopesa al proletariado

encendedor y combustible


voces muertas en lo cotidiano

difuminan simpleza y ademan


Osorio gritan mis compañeros tras la carcajada

mientras el skate agarra vida propia

tengo las piernas rotas y gotean sangre

Soy Yoshua el futuro de Chile dice mi madre

desinflando sus ojeras atoradas con tanta lágrima


Tipo tres de la tarde veía tus ojos tristes regando el pasto

escolar

y levantabas tus cejas sorprendidas Manuel

lanzando un beso al aire

jardineabas el cielo con tu susurro matinal

ignorando la artrosis regabas ligustrinas y rayos de sol

fuiste por una torta y terminamos en el Estadio Nacional

imaginando a los miles de chilenos

que pasaron por ese lugar

torturados y con el cuerpo frío


Abordó el bus desde Nueva Imperial Ponce Ponce

dejó el canto pajaral siendo recibido por Auto-Tune y

tierral

asiduo recorredor de coleros y micheladas

ponía el hombro en los congelados que no lograron

reducir la chispa ni el escombro


Los días de feria siempre le compramos a El Papi

salsas de ají amarillo y rocoto

mientras Don Julián nos habla de Chimbote

sus ojos se humedecen como el puerto peruano

acá en Miraflores amamos a El Papi

y nos ayudamos a cargar las mercaderías

cuando Renca se llena de arreboles


¿Vosotros visteis lo que vociferaba su espalda?

Madre...gracias por ser la mejor madre del mundo.

De quien te ama, tu hijo

Luis Antonio Salas Martínez

fuisteis paria y lumbre


Hileras de fuego sobre el ripio

escombros manchados de tripa y bilis

carga lineal que sopesa al proletariado

encendedor y combustible.


 

Marcelo Arce Garín (Santiago de Chile, 1976). Poeta y Encuadernador. Director, productor y conductor del Programa Radial En Calzoncillos por la Plaza Pública (2014-2019) y actualmente colaborador cultural en el Periódico El Irreverente.

Ha publicado Exhumada (2009/2021), Caja de cambio (2016) y Óxido (2022).

Su trabajo es reconocido con Mención de Honor en el 9° Festival de Todas las Artes Víctor Jara (2001) y 1° Lugar en el 28° Premio Municipal de Literatura, San Bernardo (2021). Participa en múltiples festivales y antologías de poesía en Chile y el extranjero.


Foto de autor: Álvaro Hoppe

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