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  • 13 Mirlos

FRANCISCO VÉJAR: ADELANTO


 

LA CASA


Esta casa es la última casa del mundo

Rainer Maria Rilke


En esta casa,

invadida de oscuras resonancias,

lo único visible son los gatos

sentados frente a la chimenea,

una lámpara que se prende y apaga,

se prende y apaga,

y los estantes repletos de libros.

Ahora debería estar nevando en Santiago,

pero una bola de fuego

recorre sus calles.

Yo solo espero que sobreviva tu rostro

porque tú me enseñaste a hablar con los gatos

y encendiste mi lámpara

y ahora me estás leyendo poemas de Rilke

frente a la chimenea.




SILENCIOSOS Y GRANDES COMO ENCINAS


Silenciosos y grandes como encinas

caminamos a través de la tormenta

por sitios que cierran sus puertas al alba.

La ciudad no es otra cosa

que el sonido del río o las líneas

que garabateamos en el primer trozo

de papel encontrado al azar.


Caminamos para saber lo que pasa

al otro lado de las puertas,

para interpretar la mirada de los demás,

e ingresar al inmenso oleaje de las cosas

como quien sobrevive a una guerra de almohadas.

Se rompen y hay plumas que asemejan a los pájaros

de la felicidad.

Nuestra virtud –por ahora– es saber reír.


Un ciego es nuestro Caronte

y nos habla de ciertos enigmas

entre el sonido de radios y volutas de humo.

En puertas y ventanas hay pesadumbres.

Hebras de sol empiezan a entrar en cuartos sin luz,

mientras miles de personas esperan abrir sus ojos

y abolir lo que es ajeno a ellas.


Estamos rodeados de una extraña intimidad.



CARTA ASTRAL

a la memoria de René Char


He aquí mi carta astral, después de años

entre el vértigo y la espera.

El vaho de espejos y los blues escarchados

eran lo mismo que la muerte,

un espacio donde lentamente se pierde el combate,

ya sea en las mudanzas de la luna

o en el viaje de retorno al lugar de origen.

Ahora cada uno de nosotros puede recibir

la parte misteriosa del otro.

Noches caminando con el cáliz en las manos

sin derramar su luminoso secreto.

Nadie quiere morir entre abismos.



EL ÚLTIMO METRO


Estación Los Leones, estación Tobalaba.

Afuera corren los días de principios del siglo XXI

como trenes relucientes.

Los estudiantes se sientan sobre sus mochilas

y todos somos pasajeros del mismo destino.

Se ama tanto a la muchacha

que lee un libro de Hannah Arendt

como a la que sueña con desayunar en Tiffany’s

o a la que va a las barricadas.

Las puertas del tren se abren,

las puertas del tren se cierran.

Unos entran y otros salen.

Así es la vida.



MIRLOS


Antes de salir de casa, buscas en el armario

una camisa y un abrigo

y echas el día por la borda.

Después recorres librerías repletas

de originales falsos

o te entretienes en un café

hojeando libros sobre apicultura.

Luego las calles, los parques,

la hierba agitada por el viento.

Allí los vagabundos establecen su refugio

y siguen el vuelo de los mirlos,

soñando en que algún día

emigrarán con ellos.



ALGO QUE APENAS SE PUEDE ESBOZAR


Algo vive además

del reloj solitario y esta página en blanco

donde muevo mis dedos;

algo más que las horas amontonadas

como papeles tirados a la basura.

Algo vive además

del parque silencioso y de la luz mortecina de la tarde

donde un automóvil sin frenos se desliza

lentamente calle abajo.

Algo vive más allá

de estos muros, puertas y lápidas

que franqueamos día a día.

Algo sobrevivirá

más allá de este Apocalipsis in progress

y de la ilusión de estar vivos.

Algo que apenas se puede esbozar.


 

Francisco Véjar (Viña del Mar, 1967). poeta, crítico, antólogo y ensayista chileno. Incluido en diversas antologías, tanto en Chile como en el extranjero. Así como ha publicado los siguientes libros de poemas: Música para un álbum personal (1992), Canciones imposibles (1998), País Insomnio (2000) y El emboscado (2003). En 2008, publica La fiesta y la ceniza. Y el 2009, da a conocer su libro de crónicas Los Inesperados, donde escribe sobre la vida y obra de Nicanor Parra, Jorge Teillier y Raúl Ruiz. En 2017, publica en España, Cicatrices y estrellas (Huerga & Fierro Editores). Dos años más tarde, publica la antología Poemas de la realidad secreta, en la Editorial Visor, con selección y prólogo de su autoría. Actualmente, es crítico de poesía de Revista de Libros del diario El Mercurio.

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