NOSTALGIA Y TIEMPO
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Por Roberto Rivera Vicencio

Manuscrito encontrado en mi bolsillo
Poemas, 45 páginas
Francisco Véjar Paredes
Pequeño Dios Editores
Lo que habla este manuscrito encontrado en el bolsillo es una intuición que el poeta quiere, ha querido conocer de sí mismo; de primera mano saber de aquella madurez que no lo sorprende, sino que profundiza en el recuerdo del que comienza a verse desde ese allá, ese espacio incierto del que recuerda y a la vez se construye del recuerdo, el incierto ayer y el hoy distinto como diría alguien por ahí, en esta ciudad que como cicatriz la cruza un río.
Un silencio profundo se apropia como atmósfera de todo el espectro poético, y desde ese silencio casi ritual va surgiendo cada poema, esa extraña y entraña música que cabe en el silencio, el verso leve donde todo es recuerdo: no veo a mi padre, lo imagino en su huerta, rodeado de albahacas, en Arte Poética, el paso del tiempo, esa poesía que nos queda alojada y que nos construye hoy, nos ha venido construyendo, mes a mes como semillas, esa circularidad bajo la cual se deposita el tiempo leve y profundo, “como caen las hojas de los árboles y de los calendarios”, naturaleza y cultura intercaladas, fundidas, “para escuchar el mudo lenguaje de las cosas”. Porque la tempestad no ha terminado.
Besos más dulces que el vino, es la ofrenda, cuando no somos más que huellas plateadas que dejan los caracoles, y nos preguntamos entonces, desde adonde vienen estas palabras, desde que lugar nos llegan si no es de aquel otro lado innombrable, ¿difuso de los sueños?, o de aquel que ha ido más allá y conoce el regreso.
Ese tiempo que se va inexorable, que nos deja adonde volvamos la mirada, saudades, las fotografías de antaño guardadas en esa desgastada caja de zapatos, y ahora todo se pierde en el jardín, así el recuerdo en la memoria como la imagen del jardín que cobijó nuestros sueños, sepultados en aquella caja. En un instante todo surge de nuevo, su fuerte deseo, sólo eso. Resonando cartas y recuerdos en la memoria, las palabras al mismo son resonando, la magia de fundir unos y otros, en diapasón las cuerdas de lo que ocurre con su sonido.
“Otra ciudad despierta a esta hora / adentro de la antigua ciudad”, comienza otro siglo. “Hay que despertar, /antes de que a los recuerdos los cubra / la escarcha” Consistente avanza un verso tras otro, este mundo que nos va dejando, alejándose leve, casi intangible en lo que ya no es y nosotros sin saber lo que somos aquí ahora, poniendo oído, observando ojo atento, dentro de este nuevo mundo que queda allí de lo que fue, la huella de lo que permanece, como en el viejo rostro descubrir a la joven que amamos, no el deterioro, sólo lo que fue y aún anhelamos… “Caminamos para saber lo que pasa / al otro lado de las puertas”, “Estamos rodeados de una extraña intimidad”, “La sensación de escindirse en los subterráneos del Metro” pétalos de una rama obscura y húmeda, “Arrojas todo lo ofrecido / al río que divide esta ciudad” y también a ti, todo lo que fuiste y te representa arrojado a las aguas, esta cicatriz que vive inserta en nosotros como marca, ¿marca de qué?, de un algo condenado, condenado y voluntariamente elegido a la vez, el manuscrito que encuentras en la cartera te lo dice, y ante ti despliega aquello que portas, la poesía: “Veo a desheredados y vagabundos / que no necesitan partituras para solfear la verdad”.
“Los que se aman -como nosotros- buscan allí su refugio”.
Francisco Véjar (Viña del Mar, 1967). poeta, crítico, antólogo y ensayista chileno. Incluido en diversas antologías, tanto en Chile como en el extranjero. Así como ha publicado los siguientes libros de poemas: Música para un álbum personal (1992), Canciones imposibles (1998), País Insomnio (2000) y El emboscado (2003). En 2008, publica La fiesta y la ceniza. Y el 2009, da a conocer su libro de crónicas Los Inesperados, donde escribe sobre la vida y obra de Nicanor Parra, Jorge Teillier y Raúl Ruiz. En 2017, publica en España, Cicatrices y estrellas (Huerga & Fierro Editores). Dos años más tarde, publica la antología Poemas de la realidad secreta, en la Editorial Visor, con selección y prólogo de su autoría. Actualmente, es crítico de poesía de Revista de Libros del diario El Mercurio.
Roberto Rivera Vicencio (Santiago,1950). Sus cuentos han sido publicados en diversas revistas de México, Ecuador, Suecia, Argentina, España y USA, e incluidos en antologías como "Narradores Chilenos de Hoy" de Editorial Bruguera, "Contando El Cuento" de Sin Fronteras, "Los Mejores Cuentos de mi País" de Nascimento, "Andar con Cuentos" de Mosquitos Editores, e incluido en la antología “Cuentos Chilenos 2000”
En 1986 publica “La Pradera Ortopédica” un volumen de cuentos correspondiente a un proyecto que culmina en 1994 con “A Fuego Eterno Condenados” novela publicada cuando residía en La Paz, Bolivia. Premiado en diversos concursos como el Bata, Vicente Huidobro, Revista Amancay de la U. de Chile, Joaquín Edwards Bello de la Universidad de Valparaíso, finalista en el Chile Francia, etc. obtuvo la Beca del Consejo Nacional del Libro año 1998 con la novela “Piedra Azul” publicada posteriormente por Bravo y Allende Editores.
Durante el verano de 2004 participa como escritor invitado en San Diego State University (USA) dictando charlas, conferencias y dando lecturas públicas.




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